Resumen: Mala Onda, Alberto Fuguet

octubre 2, 2014

Sábado 6 de septiembre 1980

Son como las 5 AM y me despierto mal, no puedo dormir, tanta mezcla me hace mal, no quiero estar aquí, quiero estar en Río, conversar con alguien, amar. Espero que el Nacho lo haya botado a propósito. Ayer perdí otro día. Recapitulo:
Nos apestamos de la fiesta y nos fuimos con el Nacho y el Papelucho a jugar pool. El Papelucho más insoportable de lo normal se agarró con el Nacho, cuando se dio cuenta que estaba jalado y no le había convidado, más que mal él lo había iniciado en el vicio. Decidimos con el Nacho virarno. Nos estacionamos a conversar y tomarnos unas petacas, en eso llego el Cox y nos convido a un carrete de autos, corria el Chico Sobarzo, un tarado que ha repetido 2 veces de curso y que se siente popular, despues de la muerte de su hermano, el Oscar Sobarzo, un seleccionado de fútbol que tenia suerte con las minas y era admirado por todos. Se mató en un choque en un Fiat, junto con 2 minas. Llegaron todos a la carrera. Menos el Mc Clure y la Antonia y cuando estaba lista la mina de pantalones de cuero para dar la partida llegó una patrulla con dos pacos y feroces metralletas. Se nos había olvidado el toque de queda. El Chico se acercó y apretó el acelerador, el paco se puso de mala y empezaron a interrogarnos. Nos pusieron en línea y uno nos pedia el carnet y el otro nos apuntaba con la Uzi. El Nacho en lugar de entregar el carnet, entregó la Tifa, lo que lo ligaba con el gobierno. El paco se urgio y al Nacho le salío lo milíco que lleva en la sangre y los encaró, hasta los amenazo diciendo que el toque de queda comenzaba en 15 minutos. El paco nos pidió disculpas y nos dejó ir a todos y nos ofrecio escoltarnos hasta nuestras casas. El Nacho estaba aún jalado y se notaba que le gustaba sentir en carne propia el poder, la contradicción era que odiaba a su padre, pero se sentia orgulloso de ser su hijo. Dejaron al Nacho donde su hermana y despues me escoltaron a mi. Estaba asustado, intranquio, solo quería llegar y no me gustaba la idea que supieran donde vivía. Como cuando en la fila del aeropuerto había un muchacho delante mio que se notaba que tenía miedo, pero al entregar sus papeles sonó una alarma, y unos reclutas con metralletas lo golpearon mientra él gritaba: “Dejenme entrar, es mi país, está enferma, está enferma”
Despierto tarde, lo difícil es sacar fuerzas para inventar algo para ver si vale la pena seguir en coma o saltar y brincar.
Me levanto (no brinco), me baño, estoy solo en el departamento. En la pieza de la Francisca hojeo una revista 19, escucho música y me doy cuenta de lo aburrido que estoy.
-¿Alo? Buenas ¿Estaría la Antonia?- pregunto
– La señorita salió, me contesta la empleada atrevez del teléfono.
-¿Habrá ido a Providencia?
– Parece que si.
Son las 11:14, del bar saco una botella de Stolichnaya y trago un poco hasta tiritar.
-¿Así que volviste alcoholico de Brasil?
Es la Carmen que llegó de hacer compras.
– Hay invitados a almorzar, viene esa loca de la Loreto. Esto parece restaurant ¿vas a quedarte a almorzar?
– Voy a salir ¿dónde está todo el mundo?
– Tu madre y tus hermanas en el Jumbo y despúes en la peluquería depilandose las piernas. Don Esteban no viene a almorzar.
– Chao, anotame los recados y aprende a escribir.
– Andate a la mierda será mejor.
Llego a Providencia con Lyon, Paseo Las Palmas, entro a una óptica y me pruebo unos Ray-Ban, estan caros pero los compro. Camino a la cancha de patinaje, pero solo veo pendejas de mini falda. Decido virarme hasta los Dos Caracoles, tomo el ascensor y recorro desde arriba, veo a la Antonia parada en la puerta del Drugstore, sola.
– Antonia, te andaba buscando – le digo
– Estoy esperando a la Flavia, parece que me dejó plantada.
– Fui a la fiesta del Cox y despues a ver una carrera en Kennedy ¿y tú que hiciste anoche?
– Fui al cine con Gonzalo, vimos Castillo de Hielo. Me quiero comprar pantalones ¿me acompañarías?
Yo caigo redondo, no creyendome la sorpresa.
– Claro, vamos a donde quieras – respondo
Me gusta caminar con ella a su lado, recuerdo cuando la veia caminar, alta con su pelo al viento, pero bueno, yo pensaba que ella era todo lo que deseaba, pero nunca la podría alcanzar, porque chicas como ella no se fijan en tipos como yo. O quizá si. Creo que he cambiado.
Es obvio que le atraigo, pero tambien la respeto y viceversa. Odio casi todo que hace, detesto como piensa, me deprime su moral y su familia, me saca de quicio su cartuchismo, me fascina como le cae la ropa, me calienta su inteligencia.
– ¿Cómo me quedan?
– Estan perfectos, en serio
– Bueno, te creo
La acompaño a esperar la micro:
– ¿Que vas a hacer en la tarde? – me pregunta
– Vegetar, creo
– Hagamos algo. Podriamos dar una vuelta en bicicleta ¿te parece?
– Seguro
Entro en Circus a ver algunos discos y aparece por atras el Mc Clure preguntando por que lo buscaba anoche en su casa mientras revisamos discos The Blues Brothers, donde canta John Belushi. Derrepente me percato que el Mc Clure es buena onda, fácil de estar con él (más fácil que el Nacho, obvio)
Antes eramos más amigos. Eso fue antes de que la Antonia se fijara en él. Que sea humano no lo redime y algún día tendrá que pagar. No veo en que pueden enganchar. Ella anda con él para sacarme celos, concluyo. Compro varios discos y vamos a la peluquería.
-¿Qué hiciste anoche? – le pregunto en la más inocente
– Fui al cine. Vi una película muy mala y cartucha
– ¿Fuiste solo?
– No, con una mina. A ella le encanto, lloro toda la película.
No quise preguntar lo obvio ¿Con qué mina?
– Es rara esa cuestión de llorar – le cuento- una vez con la Antonia vimos una película y yo me puse a lloran pero la Antonia me pillo y lloramos juntos. Fue buena onda.
La anécdota era falsa, pero el Mc Clure estaba pálido, entre muerto de celos y enojo.

——o——
Mi tía Loreto le saca la cascara a los camarones, mientras conversa con mi madre. La tía Loreto ha viajado, pasa arriba de los aviones. Tambien vivió afuera cuando se escapó de Allende, estubo como 2 años afuera con el tío Sandro y la Judith, su hija, que ahora vive en Iquique y estudia biología marina, por que odia a su madre.
La tía Loreto esta cambiada, se ve más vieja, ajada incluso y no está tan maquillada. No se ve sexy. Un año atras no podía sentarme a su lado sin calentarme. No era fabulosa, pero si provocadora. Ya no, algo la ha abollado. No creo que sea el divorcio. Ha tenido novios, pero la mayoría le duran un desayuno. Ya no se estrujaba del todo, ahora se guardaba las cosas. Antes no hablaba, expulsaba. Mi conclusión es que mi mamá ya no es tan amiga de la tía Loreto, la apoya pero la critíca bastante.
Estamos en la cima del cerro San Cristobal, la Antonia y yo. En realidad no estamos, ella está, yo no. O quizá es alrevés. Da lo mismo. Yo anda con short, pero tengo frio y estoy triste. Estoy concentrado en ella, quien ocupa toda mi mente, pero en mala. Aveces la detesto.
Llegamos hasta la piscina Tupahue y nos tendimos un rato en el cesped. Trate de llamar su atención subiendome la polera, pero no acusa recibo, creo que estaba pensando en otra cosa, quiza en Mc Clure. Siento que se aburre conmigo. Cuando estoy con ella es peor que estar solo y callado. Es una sensación muy desagradable y me hace sentir poca cosa.
– Me fumaría un buen pito como los de Río. Sería rico ¿no?
Solo quería llamar su atención, cambiar la frecuencia y un pito era perfecto.
– Eres la persona más egocentréntrica que he conocido en mi vida.
Cerré los ojos para absorver el golpe, pero me di cuenta que no era enojo lo que sentía, sino dolor.
De pronto todo se nublo y senti llover. Prefiero ser egocéntrico pero no ser como ella. Nadie me entiende.
– Es más Matías, egocéntrico y desubicado. Solo piensas en ti y en tus drogas, en ser el número uno.
– Mira Antonia, nada personal, no somos pololos ni estamos casados, esto es lo que llamo desubicación, ni siquiera estamos enamorados.
– Quien sabe…
Eso me mató.
– No te has dado cuenta – siguió diciendo- que estas enamorado de mi, ni siquiera te molestas por saber lo que yo siento.
Quiza era verdad, yo le gustaba, pero su egocentrismo no la dejaba ver.

Recuerdo que para el entierro del Sobarzo, la pasé a buscar en el auto. Cuando ibamos camino al cepelio, se me ocurrio comentar:
– Pensar que murio sin alcanzar a ser alguien en la vida.
– Como si tú fueras mucho – respondio la Antonia.
La dejé en la casa y me estacioné a llorar.
– Quiza tengas razón Antonia. Tome la bicicleta – ¿vamos?, me dio frío.

Esta es la sensación que te persigue, el saber que eres peor que los demás, y temer que los demás se den cuenta.
Vamos Matías, deja esa rabia y maneja más lento, solo dejate llevar y disfrutalo, pero es tu egocentrismo el que te lo impide, sino fuera por él, seguro estarías con la Antonia.
Basta, y piensa en otra cosa…
Pasas por la Dehesa, el Canta Gallo, el Arrayán, sigues y sigues..
Enciendes la radio y se escucha un jingle para votar por el SI. Son las 21:44, tempranísimo y no pasa nada, de seguro todos la pasan mejor que tu. Entras por Goyenechea, hay policias , BMW y Volvos, ahora entiendes lo que ocurre, es el Regines.
Estacionas para comprar en un negocio lomrito ahumado y dos petacas de pisco-sour.
Te sientas en la vereda e imaginas la fiesta del Regines, una especie de premios Oscar de Chile. Tus padres se prepararon toda la semana porque son socios y entran gratis.
Te acabas las 2 petacas y el lomito. Medio borracho piensas: tus padres son unos huevones, es la verdad, entonces ¿porqué sí es tu familia la que está enferma, eres tú el que caga?
Si esto es felicidad ¿porqué me siento inútil, de sobra, de más?

Ya estoy en el bowling y aunque lo detesto, aquí estoy. En realidad, nadie juega bowling, es solo un lugar para reunirse y partir a otro. Ahora que recuerdo, me llamó el Cox para proponerme un viaje a la playa, me pidió que me consiguiera el departamento de Reñaca y el ponía el vehículo, sería solo por el día.
– Voy a hablar con esta gente y te aviso- le expliqué- pero no puede ser tan temprano por que bautizan a mi sobrino Felipe y yo soy el padrino.
– Mejor, seguro que ellos no lo van a ocupar
– ¿Quien iría?
– Los típicos, tu, yo , el Lerner ¿podríamos decirle al Nacho ¿ te parece?
– Supongo, te aviso
Mientras papá se coloca el frac le pregunto por el departamento.
– “Padre” ¿me prestas el departamento de Reñaca por el día de mañana?
– ¿Van a ir minas?
– No, solo hombres, es para cambiarnos y te riego las plantas.
– ¿Y el bautizo?
– Sería despues del bautizo ¿o quieres que me quede todo el día en la iglesia confesandome?
– Ya, me convenciste.
– Deja que te ayude – le acomodo la humita y se queda quietecito como un niño – si todas tus empresas quiebran, podrías ser modelo.
– ¿ En serio?
– En serio

En el bowling me compro una Coca-cola y me siento tras unos idiotas virgenes.
Me siento observado, por que en Chile la soledad es vista como un crimen político, no como en Brasil donde todo está al aire libre.
Veo caras conocidas, el Mc Clure se acerca
– Matías, que buena honda ¿en que andas?
– Esperando al Nacho. Se ha demorado – miento
– ¿Podemos sentarnos?, el Nacho no creo que venga, anda con resaca, dijo que jaló mucho.
– No sabía
-¿Quieres ir con nosotros a una fiesta en Apoquindo?
El Mc Clure está de la mano con la Antonia. El Mc Clure es un imbécil, no se da cuenta de nada, o quizás no quiere darse cuenta. No puede invitarme a la fiesta, existe algo que se llama dignidad.
– Voy a comprar una cerveza
Me acerco a la barra y luego llega la Antonia
– Matías, no es para mal, pero sería bueno que no nos toparamos tan seguido, este es mi local.
-¿ Tu local? no sabía y no entiendo como andas con ese imbécil, si nos mira y no se da cuenta que hablamos de él.
– Tu te crees muy inteligente, siempre juzgando a las personas por si intelecto.
– Eso es mentira, sino no me hubiera metido contigo.
– ¡Andate a la mierda!

Me fui al Juanchos, allí el Gran Alejandro Paz me dio el recado del Nacho en que me invitaba a la casa del Rusty. Allí me quede tomando vodka y cuando ya estaba borracho, veo a la Miriam. Me escondo pero ella me ve y se acerca. Bailamos como 10 minutos y nos fuimos a su casa, cada uno en su auto. La casa era vieja, pero inmensa.
– ¿Y tus viejos?
– Están en Tel Aviv. Estoy sola
Nos fuimos directo al bar. Tenia nectar y vodka, me senté a tomar. La Miriam puso un cassete y se puso a bailar. Esta loca esta mina, pensé. Me tire en un sofa y me dormi.
Desperte con los pantalones abajo y la Miriam chupandomelo. Estaba desnuda y me dijo que me sacara la ropa. Me pare y me fui al bar mientra me sacaba la ropa. Nos fuimos a la pieza de sus padres, pero yo aun no me calentaba y la Miriam puso un video porno y trajo un pito.
En el video había una mina que estaba aceitando a un negro.
– ¿Te hago un masaje?- me pregunta la Miriam
– ¿Como el del negro?, ya¡¡
Se fue y volvio con un Calorub. Nos pusimos en la espalda y en el pecho, estaba rico y pasado a Calorub. La Miriam agarró un poco de Calorub y comenzo a correrme la paja, fue allí cuando el Calorub comenzo a hacer efecto y parecia un brasero, me ardia como nunca antes había sentido y pegue un grito que de seguro despertó a los vecinos. Me duché y volví al Juancho’s
– ¿Te duele?- pregunta el Alejandro Paz
– No, pero aún siento el olor.
– Eso te pasa por experimentar
– Estoy mal Alejandro
– Te he visto peor
– No es de alcohol, es de soledad, me siento solo, aburrido
– ¿Aislado?
– Algo así
– Lei una entrevista de un rockero y me impresionó su alineación. El tipo tiene todo, minas, fama, pero nadie entiende sus letras, y dice que cuando está solo no se siente aislado, solo se siente aislado cuando esta con gente.
– Loco, pero cierto
– Es como Salinger, el libro que te preste, leelo, es sobre vivir apestado. Y toma esta pastilla, te hará subir el ánimo.
Me tiro en un sofa para esperar el termino del toque de queda.

Domingo 7 de septiembre 1980

Sueño con un rockero de pelo largo en un hotel. Duerme, pero no quiere despertar. Su manager entra y lo despierta. Él lo tiene todo, fama, dinero, mujeres. Se levanta y se mira en el espejo, creo que se parece a mí, pero no le gusta lo que ve. Se asoma a la gran ventana y piensa en suicidarse.
Hasta allí llega el sueño.

Me levanté, ya todos estan listos para el bautizo. Me tomo la pastilla que me dio el Alejandro Paz para despertar ¡Que sacrilegio!
Ya en la iglesia, sostengo a mi sobrino Felipe, me parece tan livianito y parece que me entiende. Pienso en este compromiso como un contrato y voy a ser responsable por él y pase lo que pase haré lo posible por rescatarlo antes que sea tarde. Felipe me hace sentir seguro y útil. Por un instante todo me parece relajado, perfecto.
Ya terminó el bautizo y me quedo mirando la misa. Mi madre reza, pero no es católica, ese es su secreto, ella es judía y por lo tanto, yo tambien.
Ella no lo cuenta por conveniencia, y los tatas tambien lo callan.
El Guillermo Iriarte odia a los judios y se lo contó al Tata y él sin arrugarse le dijo que era complicado hablar de ese tema por que se tendía a manipular el racismo, pero que los judíos no eran de fiar, por que nunca se radicaban en los paises a los que llegaban.
Allí esta el Tata al lado del cura y la abuela con su rosario.
A la abuela la detesto, es fea, chica y grita en vez de hablar, pero el Tata es simpatico y muy elegante.
La historia que todos conocen del Tata es la siguiente: nacio en Hungria, hijo de una actriz inglesa y de un médico. Él estudio medicina y se especializó en cirugia plástica, algo nuevo en Chile.
Mi abuela nacio en Pecs, hija de un adinerado comerciante. Conoció al Tata y a los 3 meses se casaron. Estalló la guerra y se vinieron a Chile.
Me enteré por casualidad. Un día sentado en el escritorio del Tata, contesté una llamada telefónica de Inglaterra. Preguntaban por el doctor Istvan Rothman, le dije que estaba equivocado, entonces dijo Istvan Jaeger. Le avise al abuelo que se fue rápidamente a contestar y le comenté a la abuela que habían preguntado por un doctor Rothman. Mi mamá y la abuela se pusieron blancas.
Hice unas investigaciones sobre el apellido Rothman y un día le sonsaque a mi madre.
– ¿Por qué nunca me dijiste que eramos judíos?- le pregunté- el Tata me lo confesó.
– ¿Él te contó? no puedo creerlo. Pero bueno, ya lo sabes ¿qué más quieres? – dijo nerviosa
– Detalles. Es mentira, no le he preguntado nada al Tata.
Me dio una bofetada que ni la vi venir.
– No me vuelvas a mentire en tu vida – me dijo
– Tu tampoco señora Rothman
Al día siguiente me advirtio que no le contará a nadie por que era una cuestión de vida o muerte.

Nos fuimos con el Nacho, el Lerner, el Papelucho y el Patán a Reñaca fumandonos unos pitos.
Estamos en la playa tomando sol, todos pegotes con el bronceador de coco. El Nacho, el Papelucho y el Rusty están sofeando, son un espectáculo para casi todos los que estamos tirados en la arena.
Ese tal Rusty no me gusta, el Papelucho y el Nacho lo idolatran, todo rubio y yanqui. Decido entrar en el mar, el agua está fría, no es Ipanema. Capeo las olas y nado hacia el Nacho, nado bajo el agua y al salir ya no veo a los surfistas. Ahora están en la playa, tomando de mi termo, secandose con mi toalla.
Me estiro y floto. Me siento inútil y eso me hace sentir lata, odio. Prefiero estar afuera que adentro y pienso en eso de que uno se siente solo cuanto esta con gente.
Salí del agua y me tire sobre la toalla. Nadie me preguntó si estaba fría. Estaban jugando un juego de Si o No que organizó el tal Rusty. La Maite que había llegado con la Francisca y la Pia Balmaceda se acercó y me pidió que la acompañara a comprar helado. Andaba intrusa, se creia detective.
– Así que cuentame ¿ que onda con la Antonia? – comenzó a preguntar- ¿y que opinas del Gonzalo?… yo encuentro que el Mc Clure es como para ella.
– Mira- le dije- te voy a dar mi opinión para que se la transmitas a tu amiga Antonia. El Mc Clure es lo peor, dile que apestó. Dile que no me interesa salir con alguien que sale o ha salido con Mc Clure.
– Eso no es cierto
-¿ Cómo que no?
– Una no siempre anda con alguien que está a su altura.
– Es verdad: me olvidaba de lo nuestro
-¿ Lo nuestro? – me dijo- No sé como me meti contigo
– No me acuerdo. Bueno, me acuerdo que cagaste al Nacho. Que lo cagamos.
-¿ Se lo digiste?
– No, pero la caga es la misma
– Menos mal
– ¿ La Antonia te ha hablado de mi? – le pregunte
– Me dijo que la tenias aburrida, que solo pensabas en ti, que eras una egocéntrico.
Sentí un golpe, pero el dolor era más leve de lo acostumbrado
-¿Estas enojado? , yo te conozco – me dijo
– Que esto te quede claro Maite: tu no me conoces
– Tu no dejas que te conozcan
La deje hablando sola y bajé a la arena
Nos viramos de la playa y al Rusty se le ocurrio meter una manguera en el estanque a un vehículo y dejar que la arena absorviera la bencina. Por suerte el dueño no apareció. Pero a mi me dio miedo que reclamaran y no quise que fueran a mi departamento, por suerte la Pía Balmaceda los invito a su casa y yo me fui al departamento para regar las plantas y cerrarlo. Viré al terminal y conseguí pasaje para el último bus a Santiago.

-¿Alo? – dice mi padre
– Soy yo – le digo
– ¿Dónde estás?, ¿Pasó algo?
– No, es que estoy en un teléfono público en la Alameda con las Rejas y no tengo plata para taxi y no hay micros.
– Mira, tomate un taxi y el concerje paga con lo de la caja chica ¿no hay problema, cierto?
– No
Caminé y tomé un taxi.

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15 comentarios

  • Elpichulalacia junio 20, 2018en1:04 am

    Excelente libro, me encanto. Lo recomiendo 100%

    • Chichicuilote invertido junio 26, 2018en1:35 am

      Callate aweonao conchetumare mas weno el libro reculiao 🙂

    • MANDINGO abril 1, 2019en9:54 pm

      Re penca la caga de libro re qlao me lo paso por los cocos

  • Tu mamá es weona agosto 14, 2018en6:06 pm

    Muy bueno el libro wn sobretodo para los adolecentes

  • Tu vieja mi Tula septiembre 9, 2018en4:21 pm

    Cállense enfermos reculiaos

  • tu vieja la maracaaaa octubre 1, 2018en9:10 am

    Han comentao caleta cotorras qls hijos de la escupe quaker

  • Biejo lesbiano octubre 17, 2018en7:25 am

    Voy a copiar en la prueba

  • guaton byron octubre 21, 2018en7:25 pm

    me sirve caleta

  • jolaperra noviembre 5, 2018en9:03 pm

    puta la wea me fue mal en la prueba qlia

  • auxilio me desmayo noviembre 12, 2018en7:04 pm

    No me gusta esta wea de libro, el qlo dice un garabato cada 5 palabras weon

  • Sexo anal noviembre 20, 2018en6:29 am

    Ojalas me saque un 4 ctm

  • soy sapo culiao abril 1, 2019en8:59 pm

    igual me va a ir como el oyo en la prueba culia

  • Pichulasaurio abril 26, 2019en12:35 pm

    Ah saco weas qls vengo buscando resumen pal trabajo y encuentro puros tontos qls peleando

  • Elsaca pishula abril 27, 2019en12:23 am

    Tengo la prueba el lunes ctm deseenme suerte kbrrrrs

  • Conchetumareeeeee mayo 2, 2019en11:35 am

    Me va a ir como el pico en el trabajo de este libro culiao fome ayudaaa

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