Resumen: Pregúntale a Alicia

agosto 4, 2012

Julio

Desearía que Joel estuviera aquí. Me ha escrito una carta llena de añoranzas.

Ps: Tim y yo dimos un paseo. Ni Marcie ni Jam me prestaron la menor atención ¡Magnífico!, supongo que por fin me dejarán en paz. Por fin seré libre. ¿No es maravilloso? Me siento tan feliz que podría morirme.

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Papá recibió una foto con la lápida que quedaría sobre la tumba de la abuelita, pero no puedo dejar de pensar en su cuerpo corroído y el cuerpo en descomposición del abuelo.

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La Sra. Larsen se fracturo una pierna, y yo voy a trabajar haciéndole el aseo, cocinando y cuidando al bebe hasta que llegue su abuelita. Hasta pronto, me voy a trabajar.

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Mí querido Diario: Gracias a mamá que te trajo en tu caja… Debo ser otra persona, las ventanas tienen rejas de hierro, y los médicos dicen que aún estoy desquiciada. No puedo cerrar los ojos porque veo los gusanos arrastrándose por mi cuerpo. Me devoran, penetran en mi nariz y boca. Debo guardarte para que las alimañas que salen de mis manos no te salten.

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Los gusanos se instalaron en mi vagina y mis pechos. Quisiera que los doctores me dejaran morir.

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Dice la enfermera que llevo 10 días aquí. Me colocaron sol artificial en las manos para activar la cicatrización, pues tengo las yemas de los dedos desgarrada, igual que los codos y las rodillas.

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Hoy entró una mosca y chille por miedo que dejara alguna larva en mi cara. La enfermera la mató, creo que será mejor que no duerma.

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Hoy me vie el rostro en un espejo, esta todo rasguñado y morado, y tengo zonas del cráneo totalmente calva. Creo que no he sido yo a la que vi en el espejo. Los gusanos se han ido casi todos.

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Papá dice que me dieron ácido. Ahora que recuerdo, comí un chocolate que pensé había dejado el sr. Larsen, recordé en ese momento al abuelo, porque a él le gustaba mucho. Comencé a sentirme enferma y ahogada. Asustada llame a mamá pero creo que estaba ocupado y empecé a gritar, y llego el abuelo para ayudarme pero estaba lleno de gusanos, sin ojos, los animales le arrancaban la piel y los gusanos le arrancaban la piel y los gusanos comenzaron a trepar al bebe y quise sacárselos pero no salían y se multiplicaban rápidamente, se comenzaron a subir a mis manos y a mi cuerpo, traté de sacarlos arrancando mi piel y el abuelo me apuntaba al ataúd para que fuera con él, pero yo debía cuidar al bebe, miles de personas me empujaron hacia el ataúd y me encerraron. Yo gritaba y trataba de sacarme los gusanos y hasta abrirme la cabeza para que salieran. Es terrible recordar esto. Me siento muy cansada.

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Dentro de unos días me trasladan a otro hospital. Pensé que iría a casa, ya que mis manos y mis uñas están mejor, mi rostro está casi normal y el cabello ya me está saliendo. Mama me cortó el pelo y dijo que cuando salga me llevará a una peluquería.

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Aún tengo pesadillas con gusanos, pero no los menciono. ¿Por qué?

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Mamá le dijo a Joel que yo estaba hospitalizada por una crisis nerviosa, y él me ha escrito todos los días.

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Mamá había llorado, y me dijo que me trasladarían a un manicomio. Traté de ser fuerte. Dijo que Marcie y Jam habían dicho al juez que yo había tratado de venderles LSD y marihuana. Además yo era conocida en la escuela como revendedora y adicta. Papá dijo que ese día la Sra. Larsen me oyó gritar y llamó al jardinero, al ver que me había vuelto loca me encerraron en un ropero, donde yo tratando de salir me lastime. Él bebe estaba bien. Llamaron a la policía.

No comprendo por qué me envían a un manicomio, es peor que estar llena de gusanos. Por favor, no me lleven a ese sitio, le tengo miedo a los locos. Te lo suplico Dios mío.

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Fui traslada por el alguacil al hospital mental. El siquiatra me habló durante mucho tiempo, pero yo no sabía que decir. Estaba aterrada.

Luego me llevaron por un pasillo sombrío y vi algunas personas allí, todo un universo repleto de dementes.

Entré a una sala vieja, fea y oscura, y la puesta se cerró.

Este no es mi sitio, pero aquí estoy. Ya vez querido diario, mi único amigo.

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Esta mañana me despertaron a las 6:30 para tomar desayuno. Después me llevaron al “Centro Juvenil”. Allí habían como 70 chicos y chicas que parecían normales, estaban esperando clases o algo así. Sonó el timbre y todos salieron, menos yo y 2 idiotas. Por fin entró la enfermera de la escuela y me dijo que si quería tener el privilegio de ir a clases, debía hablar con el Doctor Miller primero y comprometerme con un buen comportamiento. Dije que aceptaba, pero el doctor no estaba y tuve que estar con los 2 idiotas hasta las 11:30 cuando llegó la enfermera para llevarme al comedor a almorzar. Allí los chicos y chicas se reían y bromeaban y se veía que confiaban en sus maestros y asistentes. No sé cómo pueden vivir aquí, aunque el Centro Juvenil no es tan malo como el pabellón, casi parece una escuela.

Por fin llegó el doctor Miller y hablé con él, me dijo que ni el hospital, ni el programa, ni los maestros podrían hacer nada por mí, a menos que yo quisiera ayudar. Debía admitir que tenía un problema, pero ¿cómo admitirlo, si no lo tengo? Yo sé que puedo resistir las drogas ¿Cómo convencerlos que la última vez que tomé no fue a sabiendas? Estoy tan asustada que no puedo ni hablar. A las 2:30 salieron los chicos de clases. Se dividen en 2 grupos. El primero tiene todos los privilegios, peo debe obedecer en todo lo que se les dice. El segundo esta mas atareado, son rebeldes, blasfeman, tienen relaciones sexuales, roban, por lo que se les ha prohibido todo. Me siento tan sola y asustada que temo estar perdiendo la razón. A las 4:30 salimos del pabellón a ser nuevamente encerrados. Hay una chica en el cuarto de al lado, se llama Rabbie y siempre está al borde de las lágrimas. A la hora de cenar fuimos juntas y me contó de su vida. Sus padres se separaron, cuando tenía 10 años, y ella se fue de la casa a vivir con un hombre de 32 que la inicio en la droga, trabajo de prostituta y después se lio con un tipo que tenía un laboratorio de LSD, así llego aquí.

Esto es una jaula de bestias mi querido Diario, sin ti no sé qué haría.

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He perdido el juicio, he intentado rezar, traté de recordar una plegaria pero apenas puedo balbucear algunas palabras. A veces pienso que la única salida a este antro es la muerte.

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Hoy se me ha concedido el privilegio de ir a clases. Tenemos 2 profesores, los chicos parecen amables y tienen buen comportamiento, debe ser por miedo a que se les envié al limbo. Babbie y yo nos estamos conociendo y la peine, ya no hay alegría en nosotros, solo vegetamos y sobrevivimos.

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Hoy al salir de clases nos llevaron a la sala de terapia. Se tratan algunos temas individuales como el caso de Rosie que decía que la ignoraban, se enojó mucho, pero los demás le explicaron que no era así, pero ella tenía tendencia a apegarse a la gente, etc. Después hablaron de “los que se nutren de sus propios problemas”. Llegó Carter, que es el presidente del grupo, se acercó a mí y me dijo que expresara sin temor mis miedos y obsesiones. Que él cuando llegó no pudo hablar por 3 días y que había estado en otras instituciones y que llegar aquí le sacaba deus casillas. Me dijo que podíamos salir del grupo 2 y que el grupo 1 saldría de excursión ¡Como me gustaría ir!

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2 comentarios

  • yari julio 30, 2017en8:11 pm

    bueno es bueno el resumen

  • Flan octubre 8, 2018en2:51 pm

    Libro ql bueno.

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